Pasífae

Pasífae, “la Luna que nos ilumina”

”Explica la leyenda que Pasífae era una bella princesa de la Colquida, hija de Helios, dios del Sol, y de Perse, que fué entregada en matrimonio a Minos, hijo de Zeus, dios del Cielo y de la Tierra, y de Europa.

Pasífae y Minos tuvieron cuatro hijos: Catreo, Deucalión, Glauco y Andrógeo y cuatro hijas: Acacálide, Jenódice, Ariadna y Freda.

Cuando murió Asterión rey de Creta, Minos se proclamó rey y para justificar que los dioses lo preferían a él, pidió a Poseidón, dios de los Mares, que le concediera un deseo como prueba de su bendición.

Minos rey de Creta pidió a Poseidón que le enviara un toro para sacrificarlo en su honor. Poseidón accedió e hizo emerger de las aguas del Mediterráneo un magnífico toro blanco de majestuosa belleza, que encandiló al rey Minos por su solemne bravura.

El rey no lo sacrificó, lo guardó entre su rebaño y no cumplió su palabra. Poseidón furioso, descargó su ira y venganza en su esposa Pasífae reina de Creta, haciendo que se enamorara locamente de aquel toro blanco.

Dédalo, escultor y artista ateniense, era un genio reconocido de la época y la reina de Creta requirió sus servicios para satisfacer su pasión antinatural. Bajo las órdenes de la reina, Dédalo construyó una vaca de madera cubierta con piel de vaca, Pasífae se escondió dentro y la dejó en el prado para atraer al toro blanco. El toro al ver la bella vaca, liberó su fogosidad haciendo que Pasífae consumara su amor.

Fruto de aquella unión nació una bestia, Asterión el minotauro.

Minos, alertado por los oráculos, no se atrevió a matar a la bestia con cabeza y cola de toro y cuerpo humano. Así, hizo construir un laberinto a Dédalo, destinado a encerrar y esconder al monstruoso hijo que comía carne humana. El rey de Creta exigía anualmente un tributo a Atenas: siete mozos y siete doncellas que dejaba a su suerte dentro del laberinto.

Teseo, príncipe ateniense decidió salvar a su patria con la ayuda de Ariadna, hija del rey Minos y la reina Pasífae. Teseo entró en el laberinto de Creta donde acabó con la vida del minotauro y de donde salió gracias al hilo de Ariadna, su amante.

Teseo liberó del miedo a todos los pueblos del mar Mediterráneo.”

Pasífae, escultura de Òscar Estruga realizada en tres toneladas de cobre, permanece a la orilla del mar, bañada por el mismo mar que baña Creta.

Vilanova i la Geltrú reconoce en, Pasífae, la unión de los pueblos del mar Mediterráneo y la civilización mediterránea.

Foto cedida por Xavi Jurio

Ubicación de Pasífae en Google Maps