El Faro de Sant Cristòfol

Conocido popularmente como la Farola, el Faro de Sant Cristòfol cumple su misión como guía para los navegantes. El primer faro fue instalado en Vilanova en el año 1834, éste era muy limitado en altura y en proyección de luz. Así, en el año 1865 se instaló un segundo faro con vivienda para el farero y con luz fija que perduró hasta el año 1905, año en el que fue derruido y, en su misma ubicación, se construyó la actual Farola encendida el 1 de mayo de 1905.  El faro continúa en funcionamiento desde entonces y solo se interrumpió su actividad durante la Guerra Civil.

La Farola tiene una altitud de 21 metros, con una escalera de caracol de 98 peldaños y en su cimborio hay un foco reflector compuesto por tres complejos ópticos, a los cuales una máquina de relojería da un movimiento rotativo. El faro emite un mensaje claro, inequívoco y único con un grupo de 3 destellos blancos cada 8 segundos y tiene un alcance nominal de 19 millas (35,188 Km.)

Los fareros eran las personas encargadas de cuidar del funcionamiento de los faros, donde vivían con sus familias. A parte del alojamiento, en el faro había taller, sala de máquinas, almacén, depósitos de combustible y despachos, entre otros. Era un trabajo duro y solitario, no muy bien pagado y con un reglamento digno del ejército.

La jornada laboral empezaba por la tarde, antes del atardecer, duraba toda la noche y se acababa por la mañana. La rutina diaria consistía en la comprobación de la maquinaria de relojería, la lámpara y el combustible para el funcionamiento del faro, el encendido antes de la puesta de sol, la vigilancia nocturna, el apagado del faro, su limpieza y preparación para el día siguiente. El torrero vigilaba y apuntaba cualquier anomalía o incidencia, el estado atmosférico y las diversas luces a la vista.

Con el tiempo y las innovaciones tecnológicas incorporadas, las tareas de los torreros se modificaron. Los torreros dejaron de vigilar durante la noche para convertirse en técnicos de comprobación de sistemas y de mantenimiento, encargados de resolver las incidencias cuando sonaba la alarma. Actualmente los faros están conectados informáticamente a la Autoridad Portuaria y los teléfonos móviles permiten que los técnicos reciban la alarma directamente. Ya no hay torreros que vivan el los faros.

En el recinto del faro de Sant Cristòfol se encuentra el ESPAI FAR. Un nuevo equipamiento museístico que tiene como objetivo la conservación, difusión y estudio de la cultura y del patrimonio marítimo local, y que funciona como punto de información turística. Este espacio cuenta con dos museos: el Museu del Mar –instalado en la antigua casa del farero-, con el bote Víctor Rojas como insignia, y el Museu de Curiositats Marineres Roig Toqués, que pone especial énfasis en su famosa Carpa Juanita.

Ubicación del Faro de Sant Cristòfol en Google Maps